Durante los primeros
de los quince años en que estos cursos se
han venido dictando, se utilizó el método
tradicional de enseñanza (un aula, alumnos
y un docente). Han sido desde entonces, en el área
de termoformado e inyección plástica,
los únicos cursos con orientación
principalmente práctica que existen en la
República Argentina, pues se apunta a los
secretos de la profesión más que a
los conocimientos teóricos, dado que la experiencia
indica que estos últimos son poco aplicables.
Por tratarse
de cursos únicos en el país, durante
varios años muchos alumnos tuvieron que viajar
desde el interior o desde localidades que estaban
más allá del conurbano bonaerense.
Las molestias y los costos de traslado hicieron
que ellos mismos sugirieran la posibilidad de que
los cursos comenzaran a dictarse a distancia.
Así
se comenzó a desarrollar un material de enseñanza
que actualmente puede enviarse directamente al domicilio
de cada alumno, donde cada uno lo estudia y pone
en práctica.
Durante esta etapa del estudio, o bien en la creación
de las primeras piezas plásticas o la construcción
de termoformadoras y microinyectoras caseras, cualquier
duda puede ser rápidamente contestada por
teléfono, carta, E-mail o bien personalmente.
Este sistema de apoyo se ha convertido en una verdadera
asesoría individual, de manera que cada alumno
tiene la seguridad de contar con un respaldo permanente,
aún cuando hubiesen finalizado sus estudios.
Actualmente se responden consultas de estudiantes
que hoy ya han alcanzado un alto nivel de profesionalidad
y que tomaron estos cursos varios años atrás.
Trabajando de esta forma, el beneficio para los
alumnos es muy importante, puesto que:
- Cada curso
resulta mucho más económico, dado
que no tienen que pagarse gastos fijos de un instituto
(administración, mantenimiento del edificio,
salarios).
- El alumno
administra el tiempo de estudio según sus
posibilidades, sin desatender sus otras obligaciones.
- Cada estudiante
aprende a su propio ritmo, a diferencia de lo que
ocurre en un curso presencial, donde puede quedar
rezagado o bien muy adelantado con respecto a sus
compañeros, lo que se traduce en que el curso
no se asimila correctamente o resulta aburrido.
- Los dibujos
a color que acompañan cada uno de los cursos
técnicos, realizados con computadora, tienen
el realismo que se necesita para poder ofrecer al
alumno la ventaja de estudiarlos todo el tiempo
y con el detenimiento que necesite, en contraposición
a lo que sucede en un curso presencial, donde el
material sólo puede ser examinado brevemente.